Vieraskäyttäjä
26. helmikuuta 2025
La experiencia en este hotel fue un verdadero viaje al pasado. En las zonas comunes viajamos a un pasado como de primera clase del Titanic. Muy bonito todo, muy cuidado… Al llegar a la habitación, nos encontramos en un camarote random de tercera clase. Mobiliario viejo, cama donde pudo echar la siesta Felipe II… El personal de recepción nos resultó muy amable, no así el de cafetería
Käännä